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Mi primera entrada de blog

«Sé tú mismo. Los demás puestos están ocupados.»

— Oscar Wilde.

Esta es la primera entrada de mi nuevo blog. Acabo de empezar a escribir este nuevo blog. ¡Mantente al día para leer más entradas! Suscríbete a continuación para recibir notificaciones cuando publique nuevo contenido.

Estos cuadros famosos te pondrán los pelos de punta

Vincent van Gogh, Calavera con cigarrillo, 1886
Henry Fuseli, La pesadilla, 1781
Peter Paul Rubens, Saturno, 1636-1638
Salvador Dalí, El rostro de la guerra, 1940
Francisco de Goya, Saturno devorando a su hijo, 1819-1823
Théodore Géricault, Partes anatómicas, 1819
Caravaggio, David con la cabeza de Goliat, 1606-1607
Artemisia Gentileschi, Judit decapitando a Holofernes, 1620-1621
Tiziano, El desollamiento de Marsias, 1570-1576
Gerard David, El juicio de Cambises, 1498-1499

Diez curiosidades del Museo del Prado

Cientos de miles de visitantes, miles de cuadros de diferentes autores -la gran mayoría hombres- y hasta un incendio que realmente no sucedió son algunas de las anécdotas de un Museo del Prado que el 19 de noviembre cumple 200 años.

  1. Napoleón, el ‘fundador’ del Museo del Prado.
  2. El incendio inventado que salvó al museo.
  3. Un rescate histórico.
  4. Picasso, director del Museo del Prado.
  5. ¿El ‘Guernica’, junto a ‘Las Meninas’?
  6. Un 0,65% de pintoras.
  7. El tuitero que recuperó un cuadro olvidado.
  8. La obra más antigua del Museo del Prado.
  9. Goya, el único que no da la espalda.
  10. Las majas, las más viajadas.

Napoleón, el ‘fundador’ del Museo del Prado.

Carlos III inició numerosos proyectos en relación al progreso científico tanto en España como en las expediciones de las colonias en el continente americano. Su inquietud por la ciencia le llevó a pensar si el Edificio Villanueva sería el lugar idóneo para el Real Gabinete de Historia Natural. Pero finalmente sería Napoleón Bonaparte quien, a su llegada España, decidiría que Madrid debía contar con un gran museo para Europa. Así, José Bonaparte, en un decreto firmado el 20 de diciembre de 1809, determinaba la fundación en Madrid de un museo de pinturas destinado a albergar las obras más representativas de las escuelas pictóricas españolas. Diez años después, ya con Fernando VII, se inauguraba por primera vez el museo.

No hay nada de malo en que nos deleitemos con la pintura de un paisaje porque nos recuerda nuestra casa o en un retrato porque nos recuerda un amigo, ya que como hombres que somos, cuando miramos una obra de arte estamos sometidos al recuerdo de una multitud de cosas que para bien o para mal influyen sobre nuestros gustos.

Gombrich, Historia del arte (2002)

El incendio inventado que salvó al museo.

A finales del siglo XIX el Museo del Prado estaba en plena decadencia pese a su corta vida. Al gobierno le era indiferente que los trabajadores del museo vivieran dentro de las instalaciones. «Un brasero mal apagado, un fogón mal extinguido, un caldo que hubo que hacer a media noche, una colilla indiscreta… y ¡adiós, Pasmo de Sicilia!, ¡adiós, cuadro de Las lanzas!», escribía De Cavia, consternado, como un Orson Welles prematuro. Su intención, no obstante, no era lúdica, sino reivindicativa: quería colocar en el centro del debate social las malas condiciones de seguridad y prevención que entonces tenía El Prado. Y lo consiguió: todos respiraron aliviados cuando llegaron a las puertas de la pinacoteca y vieron que andaba, aún, impoluta, compacta, llena de valor, memoria y belleza. “Hemos inventado una catástrofe… para evitarla”, escribía al día siguiente De Cavia, desdiciéndose en la performance.

Artículo en el diario El Liberal

Un rescate histórico.

Además de miles de vidas humanas, la Guerra Civil española también se llevó muchas obras de arte consigo. Los constantes bombardeos a la capital ponían en peligro un legado histórico irrecuperable. De esta manera, los Goya, Velázquez y demás obras fueron trasladados a la costa levantina para su posterior movilización hasta la ciudad de Ginebra. En aquel histórico rescate participaron tanto Rafael Alberti como María Teresa León.

Picasso, director del Museo del Prado.

Nombrado por Manuel Azaña, los años de Pablo Picasso como director del Museo del Prado coincidieron con la Guerra Civil. Quizá por ello no llegó a ejercer nunca como director. No obstante, cabe destacar cómo el artista contemporáneo más importante de España estuvo al frente de la dirección del museo más relevante y, curiosamente, al margen del arte contemporáneo.

Pablo Picasso

¿El ‘Guernica’, junto a ‘Las Meninas’?

El sueño de Picasso estaba claro: El ‘Guernica’, que mostraba la crudeza de la Guerra Civil y el colaboracionismo nazi con el régimen franquista, debía estar expuesta al lado de ‘Las Meninas’ de Velázquez. El cuadro, tras exhibirse por todo el mundo, fijó circunstancialmente su residencia en el Museum of Modern Art de Nueva York, donde permaneció hasta su regreso a la España democrática en 1981, siendo depositado en el Prado por deseo expreso del artista -aunque por logística y para respetar la cronología y el reparto de salas del museo, solo se pudo exhibir en el Casón del Buen Retiro-. De esta forma, los cuadros más representativos de la historia española estarían a pocos metros el uno del otro. Actualmente, el ‘Guernica’ se encuentra en el Reina Sofía pese a las peticiones de su autor de que permaneciera en El Prado.

El Guernica

Un 0,65% de pintoras.

Su catálogo tiene 32 pintoras frente a 4.926 pintores. La institución ha declarado su intención de reducir esta brecha de género. La primera exposición de una mujer fue la de Clara Peeters y ahora, con motivo del bicentenario, han organizado una histórica de Lavinia Fontana y Sofonisba Anguissola.

El tuitero que recuperó un cuadro olvidado.

Las redes sociales han ‘democratizado’ la burocracia. Pueden y generar presiones a organizaciones e instituciones. De esta manera, el diseñador gráfico Luis Pastor, que cuenta actualmente con 14.000 seguidores, escribió una serie de mensajes en su cuenta de Twitter alentando a la gente a que el Museo del Prado sacara del confinamiento ‘El cid’ de Rosa Bonheur -un retrato realista que solo había visto la luz una vez desde 1879-.

La obra más antigua del Museo del Prado.

La pintura más antigua son los seis murales de la Ermita de San Baudelio de Casillas de Berlanga, la Capilla Sixtina del arte mozárabe (1125). Son seis fragmentos de pintura mural traspasados a lienzo. Tal y como se explica en la página web del museo, en esta Cacería de liebres, el cazador, a caballo y con el tridente en la mano, azuza tres perros contra las liebres, símbolo de la concupiscencia, para llevarlas hasta la red tendida por él.

Goya, el único que no da la espalda.

El museo no solo resalta por el arte que albergan los muros del complejo arquitectónico. El Museo del Prado está rodeado por estatuas, como si protegieran el hogar de sus obras. La más conocida es la de Velázquez, la cual fue construida en 1899 por Aniceto Marinas. Sin embargo, el único que no da la espalda al museo, el único que mira fijamente a la entrada principal, es la estatua de Francisco de Goya -tiene más de 150 cuadros en el museo-.

Las majas, las más viajadas.

Son dos obras muy codiciadas por los demás museos europeos e internacionales. Aunque en El Prado están expuestos de forma conjunta, no siempre han estado juntas. ‘La Maja vestida’ de Goya ha recorrido casi 50.000 kilómetros durante la historia del museo debido a préstamos nacionales e internacionales. ‘La Maja desnuda’, por su parte, 30.000 kilómetros.

Un cuadro de Klimt robado hace 22 años aparece en el mismo museo en una bolsa de basura

Era uno de los cuadros robados más buscados, después de que su espectacular desaparición sin dejar rastro de la Galería Ricci Oddi en Piacenza (centro de Italia) en 1997 diera la vuelta al mundo. Ahora, el Retrato de una dama, de Gustav Klimt, ha sido descubierto en el propio museo.

Durante unas obras de limpieza y de reestructuración del muro exterior de Museo, en una cavidad protegida por una chapa y que ha ido quedando cubierta por la hiedra a lo largo de todos estos años, los trabajadores encontraron una bolsa negra de basura con el cuadro dentro.

Faltan las ultimas pruebas, pero el mismo director de la Galería Ricci Oddi, Massimo Ferrari, está seguro que se trata del cuadro de Gustav Klimt que hace 22 años y 9 meses desapareció misteriosamente justo antes de su traslado para una exposición.

En la parte posterior del cuadro, cuyo valor rondaba entonces los 60 millones de dólares (unos 44,1 millones de euros), han aparecido los sellos de las exposiciones en las que la obra había sido exhibida en el pasado, explicaron los medios italianos. Se cree que los ladrones lo colocaron allí para después recuperarlo en un segundo momento, pero el clamor internacional que suscitó el robo les hizo desistir.

'Retrato de una dama', de Gustav Klimt.

‘Retrato de una dama’, de Gustav Klimt.

‘Retrato de una dama’ ha sido hallado en la Galería Ricci Oddi en Piacenza, Italia, donde estaba expuesto antes de su desaparición.

Pistas falsas

El robo de la Dama de Klimt se produjo en febrero de 1997 y fue tan espectacular y misterioso que acabó en los periódicos de todo el mundo y en estos 22 años se han producido varios golpes de escena y pistas falsas, pero nunca los investigadores se acercaron mínimamente a quién pudo robar el cuadro.

Durante la confusión del traslado de las obras para una exposición en el Palacio Gótico de Piacenza dedicada a Klimt, la obra desapareció y el marco del cuadro apareció fuera de una de las claraboyas de la galería. En un primer momento se pensó que los «ladrones acróbatas» podrían haber entrado y salido del museo por este estrecho tragaluz en plena luz del día, ya que por la noche existía un sistema de seguridad con alarmas.

Se llegó a investigar a los guardianes de la galería, pero las acusaciones fueron desestimadas por el juez de instrucción por falta de pruebas. Incluso se llegó a investigar a un conocido ladrón de cuadros, que reconoció haber robado la obra, pero la policía nunca lo creyó. También se llegó a pensar que había sido robado para rituales satánicos.

En otra de las pistas falsas se llegó a pensar que formó parte del llamado «tesoro» que el exprimer ministro italiano Bettino Craxi se llevo a Túnez para escapar de la Justicia. Y es que el 1 de abril de 1997 la policía interceptó en la frontera entre Italia y Francia un paquete destinado a Craxi en el que encontraron un supuesto Klimt, pero resultó que era falso.

Gran descubrimiento

Se supuso además que el robo habría tenido que ser un trabajo de encargo por parte de algún coleccionista, ya que la obra era demasiado conocida como para intentar su venta, apuntaron entonces.

El lienzo había sido el protagonista de un gran descubrimiento diez meses antes de su robo, porque gracias a una estudiante de arte, Claudia Maga, de 18 años, se supo que el cuadro escondía debajo otro cuadro del pintor austríaco.

La joven encontró mientras estudiaba las obras de Klimt un gran parecido entre La dama y otra pintura, la de Retrato de una dama joven, que se creía perdida desde 1912 y que representaba a una chica con bufanda y un sombrero.

Ambas jóvenes se parecían mucho: la misma mirada, la misma sonrisa y el mismo lunar en la mejilla izquierda. Entre las varias versiones que existen se cree que el pintor se enamoró de una joven y utilizó el cuadro ya existente para pintar uno nuevo con velocidad.

La obra se ha transferido a un lugar secreto y protegido y la magistratura nombrará un grupo de expertos para que se compruebe su autenticidad y se ponga fin a un misterio que comenzó hace 22 años.

Descifran el misterio de la esfera pintada por Leonardo da Vinci en ‘Salvator Mundi’

  • Durante años, los expertos se han preguntado por qué el artista no pintó reflejos en el orbe transparente del cuadro.

Leonardo da Vinci es uno de los artistas más enigmáticos de la historia. Sus obras han sido estudiadas hasta el milímetro por ello. Una de estas pinturas es Salvator Mundi. Sobre esta obra había un enigma que ahora, por fin, parece haber sido resuelto.

En el cuadro, un Cristo sostiene en su mano izquierda un orbe transparente, de cristal. Pero curiosamente, a través de ella se ven los ropajes de Jesús sin la distorsión o el aumento que se supone que debería existir, así como tampoco hay reflejo alguno. Los expertos se preguntaban por qué un meticuloso y estudioso pintor como Leonardo cometió este error, y ahora investigadores de la Universidad de Cornell han dado con la clave.

Imagen del cuadro 'Salvator Mundi', de Leonardo da Vinci.
Imagen del cuadro ‘Salvator Mundi’, de Leonardo da Vinci.

Estos expertos han usado una imagen renderizada 3D del cuadro, y gracias a ella han descubierto que Leonardo no cometió ningún error: la esfera es hueca.

«Nuestros experimentos muestran que una representación ópticamente precisa que coincide cualitativamente con la de la pintura es realmente posible utilizando materiales, fuentes de luz y conocimientos científicos disponibles para Leonardo da Vinci alrededor del año 1500. Este análisis indica que Leonardo entendió estas propiedades ópticas de las esferas huecas y cómo evitar distraer las distorsiones ópticas del renderizado de los pliegues de la túnica del sujeto», dicen los expertos en sus conclusiones.

El cuadro estuvo desaparecido entre los años 1763 y 1900. En 1958 fue vendida en una subasta en Sotheby’s y desapareció otra vez hasta 2005, cuando lo adquirió una casa de subastas en Estados Unidos.