Grisalla

Es una técnica pictórica basada en una pintura monocroma en claroscuro: «luz y sombra» como la llamó Giorgio Vasari, el color está hecho de una mezcla de óxidos de hierro y de cobre y de un fundente, que produce la sensación de ser un relieve escultórico. En el siglo XIV se utilizó para esbozos prepatorios de los escultores para conseguir el efecto de relieve mediante diversas gradaciones de un solo color. Bajo el reinado de Carlos V de Francia, el uso de la grisalla fue sobre todo en la miniatura, en los vitrales y en la pintura. Su utilización será una de las características de la pintura flamenca: en el dorso de los retablos se solía representar una Anunciación en grisalla (Políptico de Gante, Jan Van Eyck, para la catedral de San Bavón en Gante). Josep Maria Sert enfatiza aún más por su evolución cromática, que termina apoyándose en un predominio de la monocromía dorada. Empleaba una gama cromática limitada: oros, ocres, tierras tostadas, con toques de carmín, utilizando como fondo una rica preparación en metal, plata y pan de oro.